01.12.2017

Día Internacional de las Personas con (Dis)capacidad: Proyectos de inclusión en el Lago Atitlán


El Día Internacional de las Personas con (Dis)capacidad, que se conmemora cada año el 3 de diciembre, tiene el objetivo de aumentar la visibilidad de las personas con (dis)capacidad y promover sus derechos y su bienestar. También AWO International asume un compromiso para fortalecer a personas con (dis)capacidad y apoya a dos proyectos en el lago Atitlán.

El lago Atitlán en el oeste de la capital es una de las maravillas de la naturaleza más espectaculares de Guatemala. El panorama del lago es único en el mundo: El lago está ubicado en 1,500 metros de altura rodeado por tres volcanes. Se trata de una de las atracciones turísticas más fuertes de Guatemala y constituye la fuente principal de ingreso para muchas y muchos habitantes que viven en las comunidades alrededor.

Pero con frecuencia el lago muestra también sus peligros: Debido a su situación geográfica está especialmente amenazado por desastres naturales: rodeado de volcanes y montañas los derrumbes, los terremotos y las inundaciones suponen los mayores peligros para la población.

El riesgo de ser víctimas en caso de desastres naturales es especialmente elevado para personas con (dis)capacidad. Para personas con (dis)capacidad mental, con frecuencia no es fácil reconocer situaciones de peligro y saber cómo comportarse correctamente en estas situaciones. Personas con (dis)capacidad visual entienden qué es lo que sucede a su alrededor, pero tienen problemas para orientarse a la hora de encontrar un lugar seguro. A personas con (dis)capacidad física les falta la movilidad necesaria para ir a un lugar seguro. Personas con (dis)capacidad auditiva saben qué hay que hacer, pero no pueden escuchar las señales de aviso.

ACOPEDIS: Inclusión de personas con (dis)capacidad en la gestión integral de riesgos

AWO International lleva a cabo un proyecto de prevención de desastres junto con la red ACOPEDIS desde el año 2014. El objetivo es apoyar a niñas, niños y a jóvenes con (dis)capacidad y a sus familias para que estén mejor preparadas y preparados en caso de desastres naturales.

Durante una visita en el lago Atitlán visitamos a una de las familias que participan en el proyecto. Luis y su familia viven en una comunidad pequeña cerca de Santiago de Atitlán. Pertenecen a uno de los grupos étnicos de los Maya Tzutuhiles, uno de en total tres pueblos indígenas que viven alrededor del lago Atitlán. El camino a la casa de familia es pedregoso y conduce por casas sencillas construidas con lámina y adobe. Mujeres están sentadas en sus patios y están tejiendo, niñas y niños están jugando descalzos en la calle. Para llegar a la casa de la familia pasamos por un callejón. Luis vive aquí con sus padres, hermanas y hermanos y sobrinas, comparten dos cuartos.

“El parto de Luis fue muy difícil, el cordón umbilical se inflamó y después se detectaron fracturas en su columna”, cuenta su madre. “Aunque desde pequeño tenía dificultades, intentamos a integrarlo a nuestra vida cotidiana. Pero nuestras vecinas y nuestros vecinos se burlaron mucho de nosotros. Mucha gente incluso creía que por un mal comportamiento nos habían mandado un hijo con (dis)capacidad para castigarnos.”

El 10.2 por ciento de la población guatemalteca tiene algún tipo de (dis)capacidad

El 10.2 por ciento de la población guatemalteca tiene algún tipo de (dis)capacidad, es decir cerca de 1.6 millones de las y los 16 millones de habitantes en total en Guatemala. Sin embargo, muchas personas asocian una (dis)capacidad física o mental todavía con magia, castigo o una sanción por dios. “La vida de muchas familias con niñas, niños y adolescentes con (dis)capacidad en Guatemala está marcada por la vergüenza y el miedo. Con frecuencia se esconde a las niñas y los niños o incluso se les amarra”, informa Karin Eder, Representante de la Oficina Regional de AWO International para Centroamérica y México. Y aunque Guatemala es uno de los primeros países que firmó la Convención sobre los Derechos de las Personas con (Dis)capacidad, no son fortalecidas y fortalecidos en instituciones estatales. Alrededor del 80 por ciento de los gastos de asistencia social para personas con (dis)capacidad son garantizados por parte de organizaciones civiles.

“Estamos muy agradecidos de recibir el apoyo por parte de ACOPEDIS. Sin participar en los talleres no hubiéramos sabido cómo reaccionar en caso de un desastre adecuadamente”, cuenta la madre mientras dirige su mirada hacia una roca que amenaza caer encima de su casa en casa de un temblor.

A fin de preparar a las personas con (dis)capacidad a los peligros, ACOPEDIS forma a equipos de formación. Éstos se componen de especialistas de distintos ámbitos, como por ejemplo psicólogas y psicólogos, trabajadoras y trabajadores sociales y fisioterapeutas. En estrecha colaboración con las familias, trabajan materiales educativos que son adecuados para las necesidades de las niñas, los niños y adolescentes con (dis)capacidad. En los cursos de formación ya se concretiza: los planes de emergencia se trabajan en grupo y se ensaya cómo pueden reaccionar adecuadamente a estas situaciones. Aparte de los cursos para las familias, se sensibiliza también al entorno de las niñas y los niños y de las y los adolescentes con (dis)capacidad con formaciones sobre el tema de la inclusión y de la prevención de desastres, para poder ofrecer ayuda en caso de emergencia.

Artesanos de ADISA: Un taller de personas con (dis)capacidad para personas con (dis)capacidad

Luis va desde temprana edad a la escuela ADISA, donde recibe clases de fisioterapia y aprendió a caminar con la edad de 6 años. La escuela es una de 14 organizaciones de base alrededor del lago Atitlán, que forman parte de la red ACOPEDIS.

En el mismo terreno también se encuentra el taller de la Asociación de los Artesanos de ADISA. El director del taller, José Sosof, está en silla de ruedas. Con 16 años sufrió graves heridas en las caderas y en la columna vertebral al ser disparado dos veces cuando los soldados sofocaron violentamente una manifestación pacífica en Santiago de Atitlán durante el conflicto armado interno. Desde entonces, está paralizado desde la cadera.

“Desde que estoy en silla de ruedas, estaba en búsqueda de un trabajo y recibí mucho apoyo por parte del directo de la escuela ADISA”, cuenta José. “Hicimos un primer intento como carpinteros, pero resultó ser muy peligroso debido al trabajo con las maquinas grandes. Después abrimos una panadería. Primero nos fue bastante bien con este negocio hasta la gente de la comunidad empezó a chismear. Dijeron que nuestro pan era hecho por manos de personas enfermas, es decir no distinguieron entre una enfermedad y una (dis)capacidad.”

“Personas con (dis)capacidad sufren en Guatemala dos formas de discriminación. Por un lado son excluidas de la vida social. Por otro lado se les hace muy difícil el acceso al campo laboral”, dice Juan Xicay, miembro del equipo técnico de ACOPEDIS.

Integración laboral de personas con (dis)capacidad

En la actualidad el taller de ADISA se ha especializado en y establecido con la fabricación de artesanía. Las artesanas y los artesanos hacen joyas, artículos de decoración y bolsas de empaque. Los productos se hacen en su mayor parte de materiales reciclados. En la producción se tienen en cuenta las distintas limitaciones de las artesanas y los artesanos, así que hoy en día 14 personas con (dis)capacidad han encontrado trabajo en el taller.

Al principio, los productos se vendían en su pequeña tienda del taller de las personas con (dis)capacidad así como en un puesto pequeño en Panajachel. Con el apoyo de AWO International, el taller de ADISA logró tener acceso a más mercados locales. Contaban con la ayuda de una asesora en el ámbito del marketing así como un asesor contable. Además, las personas con (dis)capacidad recibieron formaciones en temas como la comercialización y el comercio. Hoy en día, las numerosas tiendas alrededor del lago Atitlán se abastecen con los productos, también algunos museos se encuentran entre sus clientes. Adicionalmente, la asociación cuenta con el apoyo de un vendedor que asiste a la tienda ubicado en el taller de (dis)capacitadas y (dis)capacitados. De esta manera, las artesanas y los artesanos lograron aumentar sus ingresos.

Además, las artesanas y los artesanos y la red ACOPEDIS intentan a través de actividades de incidencia política concientiza sobre los derechos de las personas con (dis)capacidad. “El trabajo directo con las familias con miembros familiares con (dis)capacidad me pone en el lugar de las personas con (dis)capacidad y siento la necesidad de fortalecer sus conocimientos y empoderarlos, y eso no solo en la gestión integral de riesgos. Deben ser reconocidas y reconocidos en sus comunidades y tener el goce de sus derechos humanos”, dice Mildre Azucena Yaxón, técnica en el proyecto de ADOPEDIS. Y también el Día Internacional de las Personas con (Dis)capacidad del día de hoy nos concientiza sobre la situación de personas con (dis)capacidad en todos los aspectos de la vida política, social, económica y cultural y tiene el objetivo de promover los derechos y el bienestar de las personas con (dis)capacidad en todos los ámbitos de la sociedad y el desarrollo.

Luis y su familia viven en una comunidad pequeña en el lago Atitlán. Junto con su familia participa en un proyecto de inclusión de la coparte ACOPEDIS. (Foto: AWO International)

El camino a la casa de la familia conduce por casas sencillas construidas con lámina y adobe. Mujeres están sentadas en sus patios y están tejiendo. (Foto: AWO International)

“La vida de muchas familias con niñas, niños y adolescentes con (dis)capacidad en Guatemala está marcada por la vergüenza y el miedo”, informa Karin Eder, Representante de la Oficina Regional en Guatemala. (Foto: AWO International)

Alrededor del 80 por ciento de los gastos de asistencia social para personas con (dis)capacidad son garantizados por parte de organizaciones civiles. (Foto: AWO International)

José Sosof está en silla de ruedas. Con 16 años sufrió graves heridas en las caderas y en la columna vertebral durante un ataque durante el conflicto armado interno. (Foto: AWO International)

Artesanos de ADISA – un taller de personas con (dis)capacidad para personas con (dis)capacidad. (Foto: AWO International)