16.02.2018

Fortalecimiento del colectivo de mujeres después del terremoto del 19 septiembre 2017 en México


La comunidad La Nopalera está situada en el Estado de Morelos – uno de los estados de México, que ha sido más afectado por el terremoto en septiembre 2017. AWO International realizó en la comunidad a través de la organización coparte IMUMI un proyecto de reconstrucción apoyando al colectivo de mujeres “Las Jardineras”.

Parece una pesadilla cuando el 19 de septiembre 2017 se registró un terremoto en México con magnitud de 7.1 grados de Richter, exactamente 32 años después del terremoto del año 1985. Se documentaron más de 360 personas fallecidas, cientos de personas heridas y decenas de edificios derrumbados. El epicentro se localizó en el municipio de Axochiapan en el Estado de Morelos, 120 kilómetros al sur de la Ciudad de México. El Estado de Morelos es uno de los estados más pobres de México con una tasa de pobreza de 49.5 por ciento. Es por ello, que muchas personas morelenses toman la decisión de migrar a los Estados Unidos con la esperanza de poder mejorar sus condiciones de vida en el norte – un fenómeno, que también se puede observar con frecuencia en la comunidad La Nopalera: “La Nopalera es una comunidad rural, donde no hay muchas oportunidades de empleo. Entonces la gente trata de buscar sus fuentes de ingreso afuera, sobre todo en los Estados Unidos”, comparte Celia, habitante de La Nopalera y miembro del colectivo de mujeres “Las Jardineras”.

Terremoto causó graves daños en La Nopalera

El terremoto en México agravó la situación en La Nopalera dramáticamente: Muchas familias perdieron sus casas y así su base de vida. 50 casa sufrieron daños severos o derrumbaron por completo, también han sido afectadas las tres escuelas en la comunidad. Entre las pérdidas también ha sido la bodega de “Las Jardineras” – un colectivo de mujeres, que se formó hace más de 15 años por mujeres afectadas por la migración con la visión de generar un ingreso para poder apoyar a sus familias. Se dedican a la cultivación de plantas y manejan en este marco su propio vivero.

“El temblor nos afectó mucho, debido a que destruyó a nuestra bodega y al techo del vivero que protege a las plantas. El terremoto tuvo graves causas económicas para nosotras, porque ya no podíamos vender plantas y se nos quitó nuestra fuente de ingreso para poder apoyar a nuestras familias”, cuenta Antonia, que tiene 61 años. “Las integrantes del colectivo ‘Las Jardineras’ no solamente perdieron sus casas, sino también el vivero con que generan sus ingresos – el terremoto les ha hecho perder sus medios de vida. Las personas más vulnerables se encontraron afectadas por el fuerte sismo”, resume Karin Eder, Representante de la Oficina Regional Centroamérica y México de AWO International.

Proyecto de acción humanitaria: Reconstrucción de la bodega del colectivo de mujeres

Por ello, AWO International realizó a través de la organización coparte IMUMI un proyecto de acción humanitaria apoyando al grupo de mujeres “Las Jardineras”. “Llegó el gobierno para hacer un censo del impacto del terremoto en nuestra comunidad, pero muchas pérdidas no han sido reconocidas. Por ello, estamos muy contentas por el apoyo por parte de la organización. Gracias a AWO International, ya tenemos donde guardar nuestras cosas, como por ejemplo el fertilizante, que nos facilita retomar nuestro trabajo”, reporta Carmen. En el marco del proyecto se logró la construcción de una bodega y el mejoramiento del techo del vivero, que protege a las plantas contra el sol.

Aparte del colectivo de mujeres y sus familias han sido beneficiadas por el proyecto dos familias afectadas por el terremoto. Se trata de familias de bajos recursos, que sufrieron la pérdida total de sus casas. IMUMI les entregó a las familias alimentos para apoyarles en su proceso de rehabilitación.

El terremoto en México agravó la situación en La Nopalera dramáticamente y destruyó la bodega del colectivo de mujeres “Las Jardineras”. (Foto: IMUMI)

En el marco del proyecto se logró la reconstrucción de la bodega del grupo de mujeres. (Foto: IMUMI)

Aparte de la construcción de la bodega se mejoró el techo del vivero para proteger a las plantas. (Foto: IMUMI)