31.10.2018

"No nos vamos porque queremos, nos expulsa la violencia y la pobreza"


Desde hace dos semanas, una caravana integrada ya por 7,000 personas está recorriendo Centroamérica y México. Salieron desde Honduras y están decididos de llegar a Estados Unidos, donde esperan encontrar una vida mejor, sin violencia y con trabajo.

 

Comienza el éxodo

El Sábado, 13 de octubre, inició  la  marcha de  una caravana de aproximadamente 1,000 hondureños, desde San Pedro Sula hacia el norte, con la firma decisión de llegar a  EEUU. Las y los migrantes llevan el lema  No nos vamos porque queremos, nos expulsa la violencia y la pobreza. “Cuando al tercer día pasaron la frontera [entre Honduras y Guatemala] ya el numero sobrepasaba las 2,500 personas”, reporta Edgardo Chevez, coordinador de nuestra organización coparte OCDIH (Organismo Cristiano de Desarrollo Integral de Honduras) que está trabajando en esta región fronteriza. Las autoridades de Guatemala intentaron detener  la caravana, pero al final debía dejarla pasar.

Muchos hondureños, y después también guatemaltecos, apoyaron a las y los migrantes con comida, ropa, o dejandoles subir a sus carros y trailers. La ruta de las y los migrantes les llevó también a la capital guatemalteca: „La mayoría eran gente jóven, muchas familias con niños, que no tenían ni la ropa ni los zapatos adecuados para esta travesía. Aquí ya está haciendo frío y después en México van a pasar mucho calor. Ya se les notaba el cansancio“, dice Johanna Kunz, practicante en la oficina regional de AWO International en Guatemala.

La caravana crece

Ahora el número de migrantes supera las 7,000 personas, entre ellos también guatemaltecos y salvadoreños, que han llegado a Arraiga, México. Pudieron enfrentar a militares y policías que envió el gobierno mexicano y guatemalteco a la frontera para impedir su ingreso. El 26 de octubre, México ofreció un plan de apoyo a los migrantes que pidieran asilo en Chiapas u Oaxaca (los estados fronterizos con Guatemala) y así legalizar su situación. En el plan está previsto por ejemplo la atención médica, el acceso a la educación para menores y un permiso laboral condicional. Sin embargo, nuestra coparte IMUMI denuncia que todo esto ya lo garantizan las leyes vigentes, así que no hay beneficios adicionales de parte del gobierno. Ya se ha recibido casi 2,000 pedidos de asilo, sobre todo de mujeres y menores de edad. IMUMI sin embargo informa  muchas veces no fue decisión propia, porque unos 2,000 migrantes están retenidos en “albergues” en México, y no tienen permiso de salir. Se les plantean dos opciones,  pedir asilo o ser deportado a su país de orígen.

También, México ha iniciado un puente humanitário, para enviar brigadas de ayuda humanitária a los lugares donde se encuentre la caravana. Se va a brindar cuidado médico, hidratación, atención a infecciones, ropa, comida, protección civil, entre otras cosas, anunció la Comisión de Derechos Humanos de Ciudad de México. Nuestra coparte IMUMI participó en varios encuentros para proporcionar información y ahora tiene una técnica en la brigada que enfoca en documentar las necesidades de mujeres, niñas y niños.

Mientras tanto, una segunda caravana con aproximadamente 2,000 personas llegó a la frontera de México el 28 de octubre. Esta vez hubo un enfrentamiento con las fuerzas policiales, tanto de Guatemala como de México, que no la querían dejar pasar. Un joven murió a causa de sus heridas y varios migrantes resultaron heridos por gases lacrimógenos. La gran mayoría de las y los migrantes intentó pasar por el río Suchiate, por lo que enfrentaron un gran peligro sobre todo las y los niños que llevaban en sus brazos. Al llegar a México, se les acompañó a un “albergue” en Tapachula.

A pesar de los riesgos, cada día se integran más  grupos para seguir la caravana. El 27 de octubre salió un grupo de 200 personas de El Salvador y pudieron entrar de forma legal y ordenada a México, también hay grupos de Guatemala. La caravana principal arrastra un gran número de grupos grandes y pequeños. Las y los migrantes, al separarse en grupos, quieren evitar ser identificados y detenidos.

Los retornados

También, unos primeros integrantes de la caravana retornan a su país de origen. Según nuestra organización coparte OCDIH, hasta el 22 de octubre solamente muy pocos buses llegaron a Honduras, a pesar  que  los medios informan de 3,000 retornados. Ahora el número que se maneja de forma oficial son de más de 4,000 hondureños retornados. Guatemala ya afirma haber retornado 5,400 migrantes hondureños. Algunos lo hacen porque consideran que los riesgos y el cansancio son demasiado, muchos otros fueron obligados a retornar.

La caravana también afecta la política. Por ejemplo el presidente estadounidense Donald Trump anunció  cortar el apoyo económico a Guatemala, Honduras y El Salvador, si no detienen la caravana. El presidente guatemalteco Jimmy Morales rechazo este apoyo condicionado.

La criminalización y las verdaderas causas del éxodo

 las y los migrantes se ven ante una criminalización cada vez más fuerte. Donald Trump les considera una invasión a su país y destaca que entre ellos se encuentran muchos delincuentes y pandilleros . Además, hay voces que afirman que la caravana tiene motivos políticos y está financiado por ejemplo por la oposición en Honduras o por Venezuela. Wilmer Aranda, oficial de proyectos en OCDIH, tuvo  la oportunidad de hablar con las y los migrantes: “Los migrantes no son financiados. Todos con los que hablamos en la calle nos cuentan de la enorme pobreza. La pobreza  y la violencia, estas son las razones por las que huyen.”

Uno de los comités de migración que apoya nuestra coparte OCDIH, también lo ve así. Son la falta de empleo y la falta de oportunidades que los expulsa. Por la caída del precio del café, un trabajo en las fincas ya no es suficiente para poder alimentar a una familia. En las maquilas de San Pedro Sula, las condiciones apenas dan para vivir, y aun así es difícil conseguir trabajo ahí. Por eso, eso cuentan las y los integrantes del comité, muchos siguieron a la caravana cuando la vieron, sin ropa, sin documentos, solamente con lo que tenían en ese momento. OCDIH y el comité informaron a los migrantes en tránsito sobre sus derechos, pero sobre todo sobre los peligros que pueden encontrar en el camino, más aún si no están bien preparados. Pero,  es muy difícil que cambien su opinión los que una vez decidieron  migrar.

Foto 1: Migrantes que salen en caravana de San Pedro Sula el 13 de octubre (Foto: OCDIH).

Foto 2: Integrantes de la caravana que pernoctan en Santa Rosa de Copán, donde la población los apoyó con víveres y ropa (Foto: OCDIH).

Foto 3: Nuestra organización coparte informa a las y los migrantes en tránsiato sobre sus derechos y los peligros que pueden encontrar (Foto: OCDIH).

Foto 4: La fuerte presencia policial en la frontera de Ocatepeque, que al final tenían que dejar pasar a la caravana (Foto: OCDIH).

Foto 5: La presidenta de IMUMI entrevistando a migrantes en Tapachula, Chiapas, para obtener información y hacer incidencia (Foto: IMUMI).