07.12.2017

“¡Yo quiero ser abogada!”


Alrededor del 40 por ciento de la población nicaragüense vive en condiciones de pobreza. Sobre todo jóvenes y especialmente mujeres jóvenes sienten las consecuencias de la pobreza y la desigualdad estructural. Nuestra compañera Victoria Baumann visitó los centros de nuestra organización coparte CANTERA y habló con las y los jóvenes sobre sus perspectivas para el futuro.

Entrando al Centro de CANTERA del barrio marginal Ciudad Sandino en seguida me llama la atención un gran mural. En el mural se ve una calle con muchas curvas, que va hacia una montaña. En la calle se encuentra una persona que carga una gran mochila. Al principio no entiendo el sentido más allá del mural, pero eso debe cambiar rápidamente después de una conversación con las y los jóvenes.

Ciudad Sandino está ubicada en el oeste de Managua, la capital de Nicaragua. Aproximadamente el 50 por ciento de la población es menor de 22 años. El porcentaje de las y los jóvenes en Nicaragua, que no estudian ni trabajan se sitúa en un 25 %. Una de cada 4 mujeres embarazadas en Nicaragua es joven, en zonas rurales el porcentaje se sitúa incluso en un 30%. La pobreza, la falta de educación y el no acceso a anticonceptivos se mencionan como las causas principales para la tasa elevada de embarazos en menores de edad. Alarmante es la cifra elevada de niñas que han sido violadas y resultaron embarazadas. En la mayoría de los casos los delincuentes son de su entorno familiar.

La violencia caracteriza el día al día de las y los jóvenes

“Nuestra sociedad es caracterizada por el machismo, la violencia se ha normalizado. Y nosotras y nosotros aprendimos a aceptarla”, cuenta María*. Ella hace referencia a la violencia, que se puede observar tanto en la comunidad y en la escuela como también en la propia familia. Las personas que crecen en Nicaragua conocen y aprenden a aceptar la violencia desde temprana edad. María, que tiene 22 años, participa en el programa regional de la prevención de la violencia hacia la juventud y el desarrollo integral de jóvenes, que implementa AWO International desde el año 2007 junto con organizaciones locales en Centroamérica y México.

Para acompañar a las y los jóvenes en su camino CANTERA elaboró junto con las y los jóvenes proyectos individuales de vida. En este proceso la realidad, que viven las y los jóvenes día a día, salió a la luz. Andrea cuenta: “Muchas veces tengo miedo de ir a mi casa. Siento como mi tío me observa en casa y me acosa sexualmente. Tengo miedo que un día me podría violar.” Lamentablemente no se trata de un caso aislado. La mayoría de las y los jóvenes que han tenido que sufrir violencia sexual durante su niñez o juventud. “Todas y todos llevamos en nuestra espalda una gran carga, que nos impide soñar con un futuro”, resume Ana el proceso reflexivo por el cual pasaron las y los jóvenes en los últimos meses.

Una mochila llena de experiencias traumáticas del pasado

En este momento entiendo el significado profundo del mural: La persona con la mochila representa a cada una y cada uno de las y los jóvenes. Todas y todos tienen una meta personal – una joven quiere ser periodista para informar sobre la desigualdad en Nicaragua, otro joven sueña con lanzar su propia empresa para generar puestos de empleo -, pero todas y todos enfrentan muchos obstáculos en su camino. El mayor obstáculo para la mayoría de ellas y ellos es la confrontación con la familia y sus experiencias traumáticas del pasado. Así forma parte del proyecto no solamente la planificación del futuro, sino también la revisión y superación de las experiencias negativas del pasado. Acompañado por un psicólogo las y los jóvenes aprendieron a través del trabajo en grupos y de manera individual a hablar sobre sus traumas. De esta manera poco a poco se lograron curar las heridas del pasado.

En este contexto CANTERA también incluyó a las familias al proceso e intentó a lograr un acercamiento entre los padres y sus hijas e hijos. “Aprendí que también mis padres vivían una infancia terrible, que fue marcada por la violencia durante el conflicto armado interno en Nicaragua. Durante el proceso ellos se abrieron y me contaron de su propio pasado, que permitió un acercamiento entre nosotros y que me ayuda dirigir mi mirada hacia adelante – hacia mi futuro”, cuenta Carola.

La valentía de las y los jóvenes me impresiona mucho. Han entendido que ellas y ellos mismos son las diseñadoras y diseñadores de su propio futuro. “¡Yo quiero ser abogada para llevar a agresores sexuales ante la justicia!”, dice Andrea, y la convicción que se escucha en este momento en su voz no me deja dudar ni un segundo  de que ella alcanzará su sueño un día.

Victoria Baumann

*Para proteger a las y los jóvenes se cambiaron sus nombres.

Se trata de un artículo publicado en la revista weitblick 02/2017 bajo el tema de la desigualdad.

La calle en el mural simboliza el camino que recorren las y los jóvenes durante su proceso del proyecto de vida. (Foto: AWO International)

Entrando en conversación con las y los jóvenes nuestra compañera Victoria conoce los proyectos de vida de las y los jóvenes. (Foto: CANTERA)

Cada una y cada uno de las y los jóvenes tiene una metal personal: una joven quiere ser periodista, otro quiere lanzar su propia empresa. (Foto: AWO International)