Seguridad alimentaria para campesinas y campesinos en Champerico

El Niño causó en Centroamérica unas de las sequías más graves desde hace décadas y como consecuencia una crisis humanitaria. Alrededor de 3.5 millones de personas se vieron afectadas en Centroamérica, sólo en Guatemala más de 1.3 millones. Las consecuencias son catastróficas, sobre todo, para campesinas y campesinos: Gran parte de la cosecha se perdió por la sequía.

Mucha gente en la comunidad de Champerico, en la costa sudoeste del Pacífico en Guatemala, vive de la economía de subsistencia, plantan maíz, frijoles y otros productos agrícolas para su consumo propio, vendiendo los pequeños excedentes en los mercados locales, algunos trabajan en las plantaciones de caña de azúcar para conseguir un salario extra. “Desde 2011 se ha duplicado la producción industrial de caña de azúcar en Champerico“, informa Francisco Vicente. Como interlocutor de su comunidad ve este desarrollo de manera crítica: “Cada vez tenemos menos tierra fértil a nuestra disposición. Las mejores tierras se utilizan para la plantación industrial de azúcar de caña. La deforestación ha conllevado la erosión del suelo, el agua está contaminada y nuestras fuentes dan cada vez menos agua”, cuenta Francisco.

La situación se ha empeorado dramáticamente para las campesinas y los campesinos desde el comienzo de El Niño: durante la extrema sequía han perdido gran parte de su cosecha en los últimos tres años. El nivel de aguas subterráneas ha disminuido, por lo que cada vez es más difícil regar los campos. Como consecuencia también se han perdido las semillas. Al igual que en otras regiones de Guatemala, se produjo una crisis alimentaria.

 Junto con la coparte local ACCSS, AWO International empezó en 2015 un proyecto de ayuda humanitaria para ayudar a las familias afectadas. “Con el apoyo recibido instalamos bombas de agua, tubos y mangueras para el goteo y así pudimos regar los campos de varias familias de nuestra comunidad“, informa Fabiana Ortiz. “Hemos recibido semilla local para maíz y otros alimentos básicos y la hemos plantado. Adicionalmente, nos han formado y hemos aprendido como producir fertilizante natural de hojas y a utilizar pesticidas orgánicos“, añade Fabiana. “Lo más importante es tener algo que comer”. Un aspecto importante fue el fortalecimiento y la organización de los campesinos entre sí para que se apoyasen mutuamente.

Provisiones alimentarias en situaciones de crisis

El proyecto de ayuda humanitaria se prolongó en diciembre de 2016 para apoyar a más familias. Una prioridad derivada del proyecto fue el apoyo a las mujeres. En seis comunidades, se instalaron silos para el almacenamiento de maíz gestionados por mujeres. De esta manera, se almacena el maíz de forma segura y protegido de los parásitos y se asegura la alimentación de la población en caso de crisis. Además, los silos contribuyen al empoderamiento de las mujeres, puesto que, gracias a la venta de maíz, pueden montar un pequeño negocio y asegurarse una fuente de ingreso. “Cuando escuché que podía participar en el proyecto, me alegré mucho. Tengo a mi marido enfermo en casa. Tiene problemas respiratorios desde que trabajó en los campos de caña de azúcar. Los silos de maíz me dieron la posibilidad de poder alimentar a mis ocho hijos“, cuenta Eva.

Paralelamente, otros grupos de mujeres recibieron durante las formaciones una herramienta profesional para poder abrir un negocio. Las mujeres tomaron a continuación la decisión de qué idea de negocio quieren poner en práctica. Hoy en día unas trabajan en la venta de los llamados tamales – una especialidad regional: empanadas de maíz cocidas envueltas en hojas de plátanos – otras en la producción de champú. Y también a los familiares de las mujeres se las involucró en el proyecto. En las formaciones trataron temas como los derechos de la mujer y la violencia de género, para así vencer a largo plazo las desigualdades entre hombres y mujeres en el municipio de Champerico. 

 

 

 

Informaciones sobre el proyecto:

Nombre del proyecto:
Seguridad alimentaria para pequeñas campesinas y pequeños campesinos en Champerico

Lugar/Región:
Comunidades Santa Rosa, El Triunfo, Aldea Granadas, Los Ángeles, Barrio el Palmo y Colonia 20 de Octubre en el municipio Champerico en el departamento Retalhuleu, Guatemala

Organización coparte:
Asociación Coordinadora Comunitaria de Servicios para la Salud (ACCSS)

Grupo destinario:
Pequeñas campesinas y pequeños campesinos, 60 miembros de la COLRED (Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres)

Actividades:
- Instalación de tres sistemas de riego para pequeñas campesinas y pequeños campesinos
- Capacitación en el área de agricultura ecológica
- Instalación de silos de maíz
- Capacitaciones en el tema de igualdad de género y emprendimiento de negocios
- Colaboración con la COLRED (Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres) para la prevención de catástrofes 

Duración del proyecto:
2015-2017

Presupuesto:
29,000.00 Euros

Donante: 
Alianza de Acción Humanitaria "Aktion Deutschland Hilft"

 

 

Datos de contacto:

Asociación Coordinadora Comunitaria de Servicios para la Salud (ACCSS)
Directora y Coordinadora del proyecto: Liza Donado

Dirección oficina central: Lote 43, Lotificación la Floresta, Zona 4, San Lucas Sacatepéquez, Guatemala

Teléfono: +502 7830 3533
Correo electrónico: 
Página web: ACCSS
Facebook: ACCSS

Maíz producido por las familias campesinas del municipio Champerico en Guatemala. (Foto: Estuardo Ajcalón)
Una participante de los grupos mujeres que se dedican a la administración de los silos de maíz. (Foto: AWO International)
Maíz es uno de los granos básicos en Guatemala – por ejemplo para la producción de tortillas. (Foto: Estuardo Ajcalón)